El esclavo comenta brevemente la introducción a la historia que narra más detalladamente el encuentro de dos mundos.
Tenía algo de miedop al mezclar dos cosas algo opuestas, todos sabemos que la histora está plagada de catastrófes por el encuentro de dos ideologías hasta cierto punto distintas, los Españoles y los Aztecas tuvieron una sangrienta presentación, el mamut y los humanos no se querían precisamente, Los Simpson y El Crítico tuvieron diferencias marcadas al enlazarse en un episodio de la familia amarilla.
En este caso fue el encuentro de Holga con el Círculo de la luna roja (pa mas señas ver el post titulado: El Círuclo de la luna roja, archivado en sueños de Esclavo).
Había encontrado en mi bandeja de entrada un par de correos de Addel, en los cuales me preguntaba el por qué de mi ausencia tanto física como virtual del círculo de la luna roja, y me invitaba a reunirnos él y yo en su casa para charlar de temas varios. Y así fue, le pedí prestado un mensaje celularoso a La Poeta y quedé de verme en casa de Addel a las cinco. Acicaleme, peineme, bañeme (después de cinco días de deliciosa mugre) y fuime al lugar de la cita. Una vez allí toqué y Addel me recibió con la misma música de la vez pasada, de nuevo nos sentamos en el mismo sillón y la plática inició. Para no alargar la historia les digo que conocí a otro integrante del círculo (Chris) y junto con él, Addel y yo, acabamos en el antro, en donde ví a una cosa muy extraña, se puede decir que única en su tipo, de la cual hablaré más en el siguiente post.