Holga lo confiesa
Escucho una horrenda canción que jamás me había gustado. La enamorada, enajenada, parece imperturbable ante la pérdida de todo lo bello y sólo pide que su amado no desaparezca. Una visión egoista.
Pero he tenido una iluminación: al enunciar todas esas cosas, muetsra que para ella tales son muy importantes, pero la pérdida de las cosas que ella considera imprescindibles es nada comparado a la pérdida del amado. Dice "si me quedas tú, me queda la vida", es decir, sin el amado sólo hay muerte, y con éste ella es capaz de reaccionar ante el mundo, para admirarlo, mejorarlo, observarlo, filosofar, destruirlo: vivir
Alexander, por primera vez en mi vida, estoy de acuerdo con esa canción que acabamos de escuchar. Siempre me pareció insenstata la dependencia a otra persona. Hoy me parece inevitable.
Te amo.